La radio por las mañanas puede ser diferente

28 de Noviembre de 2006

La radio española matutina es bastante deprimente, solo hay dos formas de radio despertador :

Opcion 1) Presentador simpático + Broma telefónica de hago ver que te han robado el coche + Canción de la Oreja de Van Gogh + Imitadores Varios (A repetir en bucles de 3 horas)

Opcion 2) Presentador serio + Boletin de tráfico, tiempo en todas las capitales y titulares de actualidad  + Tertulia política.

 
¿Solo hay esas dos formas? Parece que no!! Desde principios de octubre estoy oyendo a diario el "Álex Salgado Xou" en Gramaradio (107.4 FM en Barcelona o a través de Internet en todo el mundo) un programa fresco, divertido, sin pretensiones y que consigue alegrarme la mañana. Además el horario es perfecto (de 7 a 9, desde que me levanto, hasta que entro a la oficina) y me gusta porque es un programa que no se corta lo más mínimo y todo se habla de manera natural, donde el presentador (Alex Salgado) y sus colaboradores charlan con la tranquilidad de quien está sentado en la mesa de un bar el viernes por la noche, ya se hable de porno, de sexo con alimentos, o del fanclub de He-Man y Freddie Kruger. Hay diversos colaboradores, siendo el más destacado Sam, quien saca la parte más "anécdotica" de Álex Salgado (un tipo rápido, ingenioso, y egocéntrico a partes iguales) y es el creador de Cocopere (aka Juventud Cocodrila) un cocodrilo de peluche que vive con su madre muerta, regenta una tienda donde se hacen fotocopias de Bola de Drac, tiene tendencias homosexuales y es el crítico del programa.

Es un morning-show tan raro, tan poco políticamente correcto, en el que cada dia es un mundo y que pasa de hablar de Franco un dia a hacer imitaciones desternillantes de Jesús Puente y sus miembros descompuestos al día siguiente, pasando por Angel Cristo cantando por Marilyn Manson. A mí, desde luego, consigue alegrarme las mañanas, y más de un día que me descojone de risa en medio de un atasco. Dadle una oportunidad, creo que os gustará.

Mis 50 discos preferidos : Appetite for Destruction (1987)

25 de Noviembre de 2006

A mediados de los años 80, la escena musical del rock era completamente desoladora, formada a base de grupos que se copiaban a si mismos, o bandas cuyo sonido sonaba absolutamente suave y descafeinado. Por eso la aparición del álbum de debut de éstos 5 chicos de Los Angeles, supone un auténtico soplo de aire fresco en el panorama musical.

 Y aunque éste disco no descubre nada nuevo, supone una readaptación del sonido más auténtico del hard rock. Las guitarras suenan contundentes como tienen que sonar, e incluso la aguda voz de Axl Rose cubre perfectamente las necesidades de todos los temas. El álbum está formado por doce excelentes bofetadas de rock sucio y callejero (Patente en temas como Welcome to the jungle, It’s So Easy, Everything Goes, Think about you, Nightrain, Out ta Get Me, etc..). Pero si un disco como éste ya valdría la pena solo por éstas excelentes canciones, hay que destacar que está coronado por dos obras maestras: el romántico medio tiempo Sweet Child O’Mine, con su legendario e inconfundible riff de guitarra, y la impresionante Paradise City, con su estructura de escalera, empezando con suavidad, y convirtiéndose en una tormenta instrumental en sus últimos minutos. Es a su vez la canción más larga del álbum, y de cierto modo, un preludio a lo que serían sus posteriores álbums, los mastodónticos e inclasificables Use Your Illusion I & II.