Mis 50 discos preferidos : Appetite for Destruction (1987)
25 de Noviembre de 2006
A mediados de los años 80, la escena musical del rock era completamente desoladora, formada a base de grupos que se copiaban a si mismos, o bandas cuyo sonido sonaba absolutamente suave y descafeinado. Por eso la aparición del álbum de debut de éstos 5 chicos de Los Angeles, supone un auténtico soplo de aire fresco en el panorama musical.
Y aunque éste disco no descubre nada nuevo, supone una readaptación del sonido más auténtico del hard rock. Las guitarras suenan contundentes como tienen que sonar, e incluso la aguda voz de Axl Rose cubre perfectamente las necesidades de todos los temas. El álbum está formado por doce excelentes bofetadas de rock sucio y callejero (Patente en temas como Welcome to the jungle, It’s So Easy, Everything Goes, Think about you, Nightrain, Out ta Get Me, etc..). Pero si un disco como éste ya valdría la pena solo por éstas excelentes canciones, hay que destacar que está coronado por dos obras maestras: el romántico medio tiempo Sweet Child O’Mine, con su legendario e inconfundible riff de guitarra, y la impresionante Paradise City, con su estructura de escalera, empezando con suavidad, y convirtiéndose en una tormenta instrumental en sus últimos minutos. Es a su vez la canción más larga del álbum, y de cierto modo, un preludio a lo que serían sus posteriores álbums, los mastodónticos e inclasificables Use Your Illusion I & II.
